Por qué duele una muela
Un diente no es un bloque macizo. Dentro tiene una pulpa viva, con nervios y vasos sanguíneos. Cuando la caries, una fisura o una inflamación llegan hasta esa pulpa — o cuando la encía se retrae y deja la raíz al descubierto — aparece el dolor. El tipo de dolor dice mucho sobre su causa.
- Dolor breve con el frío o el dulce — suele ser sensibilidad, o una caries acercándose al nervio.
- Dolor pulsátil y constante, peor por la noche — inflamación de la pulpa. Esto no espera.
- Dolor solo al morder — puede ser un diente fisurado, un empaste demasiado alto, o inflamación en la punta de la raíz.
- Dolor con hinchazón facial — lo más probable, un absceso. Es urgente.
- Muelas superiores con presión en la cara — a veces el origen son los senos nasales, no el diente.
Qué ayuda mientras esperas
Estas medidas alivian el dolor. No lo tratan: la causa sigue ahí hasta que se aborda.
- Enjuagues con agua tibia y sal — limpian la zona y calman la encía.
- Frío en la mejilla, por fuera — reduce hinchazón y dolor. Nunca hielo directamente sobre la piel.
- Duerme con la cabeza elevada — tumbado del todo aumenta la presión en el diente, y por eso el dolor empeora de noche.
- Limpia la zona con suavidad — restos de comida atrapados entre los dientes son, a veces, todo el problema.
Para los analgésicos, pregunta a tu farmacéutico o a tu médico qué conviene a tu historial y a la medicación que ya tomas. Aquí no daremos nombres ni dosis.
Cuándo es urgente
Algunas señales no admiten esperar a mañana.
- Hinchazón de la cara o del cuello, sobre todo si sube hacia el ojo o baja bajo la mandíbula.
- Dificultad para tragar, respirar o abrir la boca — acude de inmediato a urgencias.
- Fiebre acompañando al dolor.
- Dolor intenso que no cede con los analgésicos habituales.
- Diente roto o desplazado tras un golpe.
Fuera de esos casos, un dolor que dura más de uno o dos días merece cita pronto. Esperar rara vez mejora las cosas, y a menudo convierte un tratamiento sencillo en uno más pesado.
Cómo se trata de verdad
El tratamiento depende de la causa, y por eso todo empieza por una exploración, con radiografía cuando está justificada.
- Caries superficial — basta un empaste.
- Caries que llega a la pulpa — endodoncia: se retira el tejido inflamado y se conserva el diente.
- Absceso — drenaje, y después tratamiento de la causa.
- Problema de encías — limpieza y raspado radicular.
- Muela del juicio incluida — puede requerir extracción.
- Bruxismo — férula de descarga hecha a medida.
Evitar el próximo
- Cepillado dos veces al día, dos minutos, con pasta fluorada (1450 ppm).
- Limpieza diaria entre los dientes con seda o cepillos interdentales: el cepillo no llega ahí, y ahí es justamente donde suele empezar la caries.
- Reduce la frecuencia del azúcar más que la cantidad. Diez tomas pequeñas al día son peores que una grande.
- Revisiones periódicas, con un intervalo que tu dentista fija según tu riesgo.